Lc 15, 1-3. 11-32.
“me pondré en camino adonde está mi padre”. La parábola del padre misericordioso nos presenta el rostro más amable de nuestro Dios. Es el Dios que se fía del hombre y le reparte su herencia, sus dones con generosidad. Sabe que lo puede malgastar y poner en peligro su misma condición de hijo, pero no deja de confiar. Es el Dios Padre que espera cada día el retorno del hijo que se ha marchado haciendo un uso erróneo de su libertad. También es el Dios que ama al hijo mayor y lo quiere en la mesa con deseo de disfrutar de todo lo de su padre. El hijo mejor conoce a su padre y, aunque es consciente de su mala actitud y siente vergüenza, decide emprender el camino de retorno. Ese es el camino de nuestra conversión: vivir nuestra condición de hijos y confiar en el Padre que nos ama y nos perdona siempre.
sábado, 3 de marzo de 2018
El padre bueno
sábado, 24 de febrero de 2018
Te seguirés
RE
“Te seguiré a donde me lleves,
Sim fam#
sin adelantarme, sin forzar el paso.
SOL RE
Sabiamente ignorante, iré donde no sé,
SOL LA
puesto el corazón en ti, te seguiré”
lunes, 8 de enero de 2018
domingo, 7 de enero de 2018
Cuándo exprimimos una naranja, ¿qué sale?
Me estaba preparando para dar una conferencia y decidí llevar una NARANJA al escenario como una proposición para mi clase...
Abrí una conversación con un joven brillante que estaba sentado en la primera fila, y le dije:
- Si yo exprimiera esta naranja tan fuerte como pueda, ¿qué podría salir?
Él me miró como si estuviera un poco loco y dijo:
- Jugo, ¡por supuesto!
- Jugo, ¡por supuesto!
- ¿Y jugo de tomate?
- ¡Tampoco!
- ¿Qué saldría de ella?
- Jugo de naranja, obviamente.
- ¿Por qué?, ¿por qué cuando exprimo una naranja sale jugo de naranja?
- Bueno, es una naranja y eso es lo que hay dentro.
- Bueno, es una naranja y eso es lo que hay dentro.
Asentí con la cabeza y le dije:
- Cierto. Vamos a suponer que ésta naranja no es una naranja, sino que eres tú y alguien te aprieta, pone presión sobre ti, y te dice algo que a ti no te gusta; te ofende y fuera de ti sale ira, odio, amargura, miedo. ¿Por qué sale esto?
- Cierto. Vamos a suponer que ésta naranja no es una naranja, sino que eres tú y alguien te aprieta, pone presión sobre ti, y te dice algo que a ti no te gusta; te ofende y fuera de ti sale ira, odio, amargura, miedo. ¿Por qué sale esto?
La respuesta que dio el joven fue:
- Porque eso es lo que hay dentro.
- Porque eso es lo que hay dentro.
*Ésta es una de las grandes lecciones de la vida: ¿Qué sale de tí cuando la vida te aprieta, cuando alguien te produce dolor o te ofende? Si la ira, el dolor y el miedo salen de ti, es porque eso es lo que hay dentro.
*No importa quién hace la contracción, si es tu MADRE, tu HERMANO, tus HIJOS, tu JEFE, TU ESPOSA(o) etc...
*No importa quién hace la contracción, si es tu MADRE, tu HERMANO, tus HIJOS, tu JEFE, TU ESPOSA(o) etc...
Si alguien dice algo acerca de tí que no te gusta, lo que sale de ti es lo que hay dentro; y lo que está dentro sólo depende de ti, ¡es tu elección!
Cuando alguien te presiona y sale amor, es porque eso es lo que has permitido que esté en tu interior.
Cuando alguien te presiona y sale amor, es porque eso es lo que has permitido que esté en tu interior.
*Hoy hay una naranja para tí y para mí. Ahora, nos toca reflexionar qué hay dentro de tí y de mí, porque "de la abundancia del corazón habla la boca" [Mat 15:18].
A Jesús lo "exprimieron" y sólo salió de él, perdón, sangre de amor y misericordia por nosotros. Nos dio vivo ejemplo de que, aunque lo insultaron, lo laceraron, lo humillaron y lo trataron peor que a un criminal, ¡de él sólo salió amor!
Tratemos de llenarnos de ese AMOR gratuito y vivamos cada día siguiendo su ejemplo...
domingo, 3 de diciembre de 2017
Poema INSTRUCCIONES A MIS HIJOS Magdalena Sánchez Blesa
Leer del poema: INSTRUCCIONES A MIS HIJOS.
Poema: UN MENSAJE PARA MI HIJO.
Magdalena Sánchez BlesaCon la enfermedad a la que hace frente y de la que espera aprender, salir fortalecida, sacar lo más positivo y ayudar con ello a otras personas. «Hay que perderle el miedo a la enfermedad. Los peores males son la envidia, la avaricia, el miedo y el egoísmo; y para esos sí que no hay quimioterapia». Afirma, convencida de que ganará la batalla al cáncer, una lucha de la que ha hecho partícipe a sus seguidores.
miércoles, 29 de noviembre de 2017
domingo, 5 de noviembre de 2017

Brújula para tiempos de incertidumbre.
Los primeros días de noviembre el hermano, el entendimiento, y la hermana, la voluntad, dejan a su hermana, la memoria, el protagonismo en el actuar del ser humano. Así lo manda la tradición y la tradición es constitutiva de la vida de los humanos. Sin tradición los humanos estaríamos al albur de lo novedoso sin con-sistencia. Es decir, existimos con.
La memoria, en estos días, pone en acto el recuerdo. Re-cordar, en el rico idioma español, es traer al corazón. Las fotografías de nuestros queridos seres ya desaparecidos, el recuerdo de tantos acontecimientos vividos con ellos, sus consejos, sus frases preferidas, su humor e incluso algún desencuentro acaecido con ellos, vienen a nuestra memoria. De esto último nos reprochamos: tanto genio, ¡para qué?
Y aparece algo tan olvidado como la eternidad: “Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellos la luz eterna”.
Si seguimos en la meditación de estos días con estos prenotandos que hemos comentado, esa meditación no puede menos que abrirnos a la trascendencia. La trascendencia es una palabra compuesta del prefijo trans y del verbo scandere, “trascendencia” evoca un doble movimiento de travesía y de ascensión.
Nuestra meditación, sin dejar de pisar el suelo, hecha con humildad y fe, nos pone delante de una Presencia intuida en el más allá, difuminada en las oscuridades de nuestro mundo y vivida, ¡ojalá! En el centro de nuestro yo, al ladito de nuestra conciencia. En el hondón del alma, en lo interior, en lo muy interior.
A las benditas almas de nuestros seres queridos nos encomendamos para que hoy y mañana nos ayuden a estar presentes ante la Presencia.
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